El planeta de roca blanda
Alrededor del 65% de este planeta está compuesto por este útil y valioso Daimantium polivalente con forma y apariencia de roca pesada, ideal para la creación tanto de estructuras como para la preparación de lociones corporales. El planeta no alberga vida y su superficie es casi tan dura como su núcleo, algunas civilizaciones lo llaman el planeta muerto. Su tamaño es de casi 5 veces la tierra con un radio de 30.070 km.
A pesar de poder pasar por simple piedra, Daimantium Stogumton se convierte en idóneas sustancias para lo ya nombrado, siendo una sustancia que cambia fácilmente de dureza debido a sus diferentes reacciones frente a multitud de elaboraciones, manipulaciones y procesos químicos y térmicos.
Su planeta se encuentra al oeste de la galaxia siendo el Daimantium más lejano de entre todos ellos. Su estrella alberga 5 planetas siendo Stogumton el más joven y lejano de ella con una distancia de 8.700 millones de km, llegando así a temperaturas de hasta menos 260 °C. Con una edad de 34 mil millones de años, sus átomos han permanecido inmóviles durante gran parte de su vida para reaccionar después de su letargo a cambios de temperaturas superiores a 98 °C, convirtiéndose en una sustancia espesa al subir a los 380 °C y siendo necesario llevarlo a los 870 °C para alcanzar su estado líquido.
Daimantium más cercano: Kligranb, a 1,2 millones de años luz.
Daimantium más lejano: Lírteol, a 3,3 millones de años luz.
El gran errante de metal
Este planeta errante fue expulsado de su órbita estelar por causas desconocidas hace cientos de millones de años. La desintegración radioactiva de metales presentes en su corteza que producen calor junto a otros compuestos minerales, dan paso a la creación de midrionadita: un mineral levemente radioactivo que reacciona con otros elementos minerales y actúa algo así como lo harían las cohesinas, uniendo dos partes y creando una aleación entre elementos del exterior y del cuerpo en el que habitan, dando paso a reacciones químicas que calientan el planeta a la vez que forman este Daimantium.
La radioactividad que produce el planeta es inofensiva, incluso fue habitable en su pasado ya que se ha detectado desoxirribosa fosilizada, algo que revela que hubo vida. El planeta es un gigante de metal que está destinado a abandonar su galaxia. Dentro de 900 millones de años el planeta quedará fuera del espacio que enmarca Daiglax. Herágyron ha suministrado y seguirá suministrando recursos a lo largo de su viaje a todos aquellos que sean capaces de alcanzarlo.
El planeta está formado por placas metálicas dándole una apariencia única, compuesto por aleaciones que nos brindan una fuente directa de metal de alta calidad, un metal que supera con creces la dureza del acero, mucho más ligero y manipulable, haciendo rentable la extracción y recolecta. El planeta se encuentra ya en el sudeste de la galaxia.
Para la recolecta del recurso se envían unidades de carga VN-8, naves espaciales de enormes dimensiones alcanzando estas 12 km de longitud y 2 km de grosor, los viajes de estas naves se realizan una vez cada 7 años. Por suerte, el planeta tiene el tamaño suficiente y podría suministrar recursos útiles para los próximos 65.000 años con su tamaño de 1.200 veces la tierra, teniendo en cuenta que no somos la única civilización que se surte de esta fuente a gran escala.
Daimantium más cercano: Globadaitán, a 1,6 millones de años luz.
Daimantium más lejano: Poisóreo, a 2,8 millones de años luz.
El deletéreo
Sobre la corteza terrestre de este planeta reside un clima devastador, huracanes de 2.700 km/h, seísmos de 11,5 grados Ritcher, tormentas eléctricas desatadas y lluvias torrenciales de ácido. Pocas civilizaciones son capaces de extraer el recurso que habita en este caótico planeta. Durante toda su órbita, el planeta está en constante estado climático incompatible con cualquier medio de vida.
El planeta provee de compuestos inflamables, tóxicos y corrosivos en diferentes estados y fases que únicamente tecnología avanzada es capaz de extraer. Para ello se diseñaron máquinas llamadas NH1-4A, androides avanzados cuyo progreso alcanza ya su cuarta fase de desarrollo, preparados para realizar la recolecta de forma independiente y volver con éxito al planeta de origen o nave nodriza, habiendo sido creados para resistir condiciones extremas como las presentes en este impenetrable planeta.
Poisóreo orbita cerca de su estrella a una distancia de 80 millones de km, comparte estrella junto a otros 18 planetas de condiciones completamente distintas, ya que estos planetas vecinos carecen de actividad y no presentan ninguna de las características relacionadas con su letal vecino.
El resto del material sólido que contiene este planeta es roca que carece de virtudes que pudieran ser de utilidad, por lo tanto no es un ingrediente que añadir a la lista.
Daimantium más cercano: Klígranb, a 1,4 millones de años luz.
Daimantium más lejano: Lírteol, a 3,1 millones de años luz.
El ignífugo azúl
Se confunde con un planeta helado, pero nada más lejos de la realidad, la temperatura de este planeta está en 350 °C en su época más fría y hasta 585 °C en su época más caliente. El color azul se debe a una capa con un radio de 85 km compuesta por microelementos, gases y residuos que forman una neblina azul impregnando por completo la superficie y creando una densa atmósfera. El tamaño del planeta dobla al de la tierra con un radio de 13.784 km.
Durante cientos de miles de millones de años, la densa atmósfera y la alta gravedad han formado este Daimantium, donde en algunas partes de su cuerpo contiene enormes concentraciones de microelementos y minerales ultra comprimidos de alta densidad. Estas selectas partes de cualidades especiales son las que forman este Daimantium, siendo excelente para la fabricación de estructuras ignífugas, productos antiincendios de alta eficiencia y hornos de enorme resistencia, soportando temperaturas de hasta 1.200.000 °C.
Kligranb es el cuarto planeta más lejano de su estrella de los 571 que la orbitan encontrándose a una distancia de 330 millones de km siendo más del doble de la distancia que hay entra la tierra y el sol, con la diferencia de que la estrella de Kligranb llamada S-Aemi, derrocha más energía haciendo de ella una estrella más efímera, aunque ya en una edad más avanzada. El planeta tiene 7.000 millones de años de edad y su periodo orbital es de 222 días.
Daimantium más cercano: Stogumton, a 1,2 millones de años luz.
Daimantium más lejano: Lírteol, a 2,2 millones de años luz.
La fuente radioactiva
Este planeta está formado principalmente por crioranida: un mineral altamente radioactivo resultado de una cohesión química tras millones de años en un proceso natural. Se requiere de tecnología avanzada para manipularlo ya que devuelve un comportamiento muy volátil a los procesos de fusión o fisión nuclear.
Se encuentra difícilmente en zonas inhóspitas de mayor actividad radioactiva del planeta. Aunque se hace ardua tarea lograr extraerlo, la recompensa se traduce en evolución, ya que con solo 1 cm³ de este radiante mineral, se produciría energía equiparable a la energía que producimos los humanos en la tierra durante 15 días. Los humanos no hemos logrado todavía elaborar bajo control y éxito este elemento, solo extraerlo. Sin embargo, sabemos de la existencia de civilizaciones avanzadas que han construido bases espaciales en órbita de planetas vecinos cercanos a Polapraria, para poder realizar los procesos nucleares lejos de sus planetas de origen y así salvaguardar su especie ante un infortunio desastre, concluyendo así, en una elaboración y suministro de la energía de forma segura.
Polapraria se encuentra en la parte Noreste de la galaxia, perteneciendo a una zona llamada círculo vibrante: algo parecido a un pequeño cluster globular, es decir, una pequeña sección de la galaxia con un radio de 180 millones de años luz, donde se aglomeran cientos de miles de millones de grandes y pequeñas estrellas en una frecuente y poderosa actividad radioactiva. Desde la ubicación en la que se encuentra Polapraria, se podrían avistar colisiones planetarias a pocas decenas de años luz. Astrónomos aseguran que la actividad radioactividad y presencia de grandes estrellas de neutrones juegan un papel fundamental en los acontecimientos.
Daimantium más cercano: Crýpsum, a 600.000 años luz.
Daimantium más lejano: Stogumton, a 2,8 millones de años luz.
El más vivo
El humano siempre ha ansiado la inmortalidad y si bien no lo ha conseguido, ahora está más cerca. De este Daimantium se extraen recocépitos: microorganismos que actúan directamente sobre las células del individuo beneficiándolo con una regeneración casi absoluta de estas. Un solo recocépito puede regenerar varias decenas de billones de células muertas o enfermas, los recocépitos son atraídos por la descomposición molecular que desprenden las células y actúan de inmediato adhiriéndose a ellas, convirtiéndolas en células sanas regenerándolas hasta en un 68% aumentando así la esperanza de vida enormemente. Los recocépitos mueren tras iniciar su proceso de regeneración celular, convirtiéndose en un líquido que recubre la célula. Civilizaciones de diferentes galaxias con una corta longevidad ansían este Daimantium tan preciado, recompensan con tecnología y bioenergía a quien les proporcione unidades. El resto del cuerpo de este Daimantium se utiliza para piezas de joyería o artículos esotéricos entre otras utilidades.
La ciencia todavía sigue investigando como nacen y reparan las células dañadas. Los recocépitos son seres pluricelulares y no reaccionan o inician su proceso de regeneración con ningún otro elemento que no sean células, en el caso de no ser compatible o el recocépito no encuentra células a las que adherirse, se descompone produciendo bajas cantidades de un potente neurotransmisor llamado arnionalina, con un efecto similar al de la adrenalina. Es utilizada en medicina avanzada y puede ser introducido en el organismo por cualquier vía. La incompatibilidad celular o intolerancia a la arnionalina, en algunos seres ha dado como resultado el fallecimiento del individuo.
Lírteol es el 22º planeta más alejado de su potente estrella, de un total de 122 planetas. El Daimantium se encuentra a una distancia de 210 millones de km de su estrella, con una antigüedad de 7.9 millones de años y un periodo orbital de 431 días. El planeta halla 37,5 millones de especies y su radio es de 89.500 km. El planeta oscila en temperaturas de entre menos 1 °C y 47 °C.
Daimantium más cercano: Crýpsum, a 1 millón de años luz.
Daimantium más lejano: Stogumton, a 3,3 millones de años luz.
El productor de antimateria
El universo lo contiene y de ello está formado, las partículas de materia: electrones, protones y neutrones. Estas partículas existen también con una carga opuesta, estas se denominan antipartículas: antielectrón, antiprotón y antineutrón. Estas se crean provocando que partículas de alta energía colisionen a altísima velocidad con protones junto a otra partícula, donde entonces se genera y dispersa una fuente de partículas, entre ellas también antipartículas, como los antiprotones. Las antipartículas no se encuentran en nuestro entorno ya que al entrar en contacto con sus partículas de carga opuesta se aniquilan mutuamente.
Crýpsum crea y almacena las antipartículas en su interior y las agrupa, donde existen atmósferas de vacío en su interior junto potentes campos electromagnéticos y campos eléctricos que separan las antipartículas del resto de componentes y las acelera a velocidades muy cercanas a la velocidad de la luz, llegando al 99,9991% de su velocidad, donde luego son deceleradas en zonas del planeta donde existen campos eléctricos y atmósferas de vacío, cavidades, presiones, cargas y frecuencias diferentes cambiando así la velocidad de las antipartículas en intervalos aleatorios consiguiendo el enfriamiento de algunas de estas. Crýpsum hace posible la unión de antipartículas por pura matemática bajo sus condiciones, ya que hablamos de cantidades transfinitas en la creación de antipartículas en su interior. Así que después de decillones de intentos, antiprotones consiguen unirse a antielectrones, creando así átomos de antimateria que levitan en el vacío interior del planeta.
El planeta se encuentra al Este central de la galaxia y se constituye de diversos minerales de composición química y radioactiva que propician la producción de antipartículas como el antielectrón. Si Crýpsum colapsara y estallara, Lírteol, Polapraria y Globadaitán sufrirían grandes y prolongadas olas de radiación en futuros lejanos.
Daimantium más cercano: Polapraria, a 600.000 años luz.
Daimantium más lejano: Stogumton, a 2,5 millones de años luz.
El titán
Hasta el momento no hemos conseguido hacer de este Daimantium algo útil, es tan duro y denso que nuestra tecnología actual es insuficiente para lograr exitosamente procesar el material, el cual es capaz de resistir explosiones nucleares a cortas distancias. Sabemos de la existencia de una civilización llamada Muohmoins. Seres inteligentes de apariencia humanoide que disponen de tecnología capaz de dar forma y utilizar el material para fabricar en su integridad naves espaciales dotándolas de la capacidad para viajar cerca de las estrellas, e incluso penetrar en ellas. Esta especie utiliza el material del Daimantium de Globadaitaán para fabricar los cuerpos de sus armas y algunas municiones. Es una civilización hostil para los humanos y jamás compartirán su tecnología. Su planeta de origen y planetas colonizados están a millones de años luz, aún así no están interesados en planetas como el nuestro ya que no les aporta poder evolutivo.
Su punto de fusión es tan elevado, que al alcanzarlo convierte la materia en un cuerpo sólido vulcanizado, degradando sus cualidades y dejando como resultado un elemento enormemente más débil que en su estado anterior, someter al elemento a su punto de fusión no es una opción viable para su manipulación y elaboración. El éxito en la conversión del material para fabricar de él algo útil no depende de un proceso térmico, si no de reacciones químicas a través de tecnología avanzada lejos de nuestro conocimiento y comprensión.
El planeta no ocupa lugar, con un radio de 3.200 km, lo que equivale a la mitad de la tierra, siendo el único planeta que orbita su estrella encontrándose a 1,8 millones de km manteniendo una temperatura de entre 3.000 y 3.050 °C. Su órbita uniforme a la velocidad de 2.400 km/s, bastan 4 días y medio para realizar una vuelta alrededor de su estrella de 1,1 masas solares. Siendo además, el Daimantium más cercano al agujero negro super masivo de Daiglax llamado: DN 8299. A 250.000 años luz.
Daimantium más cercano: Crýpsum, a 750.000 años luz
Daimantium más lejano: Stogumton, a 1,9 millones de años luz.
Choque de horizontes
Los agujeros negros super masivos contienen altas concentraciones de masa, lo que provoca que su gravedad sea tan elevada que toda materia a su alcance sea atraída hasta alcanzar la velocidad de la luz, en ese punto es donde las partículas entran en el horizonte de sucesos: una región del espacio donde ya nada puede escapar, ya que se necesitaría más velocidad que la propia luz para poder escapar, por lo tanto, ni siquiera la luz puede salir de un horizonte de sucesos. ¿Pero si nada puede viajar mas rápido que la luz y nada puede escapar de un horizonte de sucesos, como es que los agujeros negros desprenden radiación sin contenerla en su interior?
Se estima que hace unos 660.000 millones de años, el agujero supermasivo de Daiglax experimentó un crecimiento en su masa, y es que otro agujero negro de masa similar de desconocida procedencia, se dirigió hacia DN 8299 a una velocidad del 55% de la velocidad de la luz, provocando una violenta colisión entre ambos, esto provocó que la fricción entre sus horizontes fuera tan desmesurada, que gran parte de la materia orbitando dentro de sus horizontes se vio bruscamente impulsada hacia el interior de su singularidad, modificando incluso su forma. Algo que sin precedentes provocó a su vez la expulsión de materia ultra comprimida de una pequeña porción de la superficie de la singularidad del agujero negro de Daiglax. En todo este tiempo el material únicamente ha cambiado a un tono más opaco en sus extremos. El objeto, con un tamaño de poco más de un metro cúbico salió disparado acompañado de un intenso rayo radioactivo, un camino de radiación, el cual solo quizá, fue la vía de escape para la salida de su singularidad y horizonte de sucesos hacia el exterior provocado por tal evento de compresión, materialización y expulsión.
El objeto se encuentra a resguardo en una cápsula antigravedad, ya que el cuerpo contiene tal cantidad de masa en su interior que aún con un tamaño tan reducido provoca fuerzas de gravedad y emisiones de radiación. La cápsula ha sido fabricada por una civilización super avanzada llamada Crofasom. Esta civilización poseedora del Daimantium, tiene un poder evolutivo enormemente mayor que los humanos. Actualmente se desconoce la ubicación exacta de esta cápsula, se desconoce el viaje que el objeto realizó antes de ser capturado por esta civilización ni los medios que utilizaron para hacerse con él. En cualquier caso, el propietario de esta pieza puede presumir de poseer un fragmento del agujero negro de Daiglax.